2009 fue un año bastante decente para el metal. Hubo grandes regresos, y muchos descubrimientos personales. Para finalmente concluir esta serie de artículos sobre el metal del 2009, en el post mas largo de los que he hecho hasta la fecha en este sitio, sólo traté de usar una o dos oraciones para describir cada disco que se quedo fuera de la lista, pero que definitivamente merecen ser escuchados por diversas razones. Sin mas preámbulo, lo que falto en lo mejor del 2009 en el Metal.
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Top Metal 2009: Behemoth – Evangelion
Cuando a veces me llegan a preguntar por qué me gusta el Heavy Metal y sus derivados, me siento tentado a simplemente poner un disco que demuestre todos los elementos que me fascinan del género. La espectacularidad técnica, la agresividad, la gran variedad de emociones que despiertan los sonidos y gritos primigenios que son muy difíciles de encontrar reflejadas en cualquier otro tipo de música. Uno de esos pocos discos que puedo considerar como esenciales para demostrar todo lo que me fascina del Metal es Evangelion de Behemoth.
Behemoth es uno de esos grupos que pueden a veces ser algo difíciles de clasificar. Desde el punto de vista de la crítica especializada y en la opinión de muchos escuchas, su estilo es un Blackened Death Metal. En la opinión de su carismático frontman Adam “Nergal” Darsky, ellos tocan simplemente el Black Metal más pesado que pueden imaginar. En mi opinión, las etiquetas importan poco, pero para aquellos que les gusta leer sobre el estilo de una banda para saber que pueden esperar antes de oírlos, les puedo decir que ambas opiniones pueden ser adecuadas y cien por ciento correctas dependiendo del escucha. No se pueden negar los elementos de Black y la brutalidad del Death mas técnico, y pueden estar seguros que en esta lista, este disco es uno de los que pueden recibir los adjetivos más tradicionalmente asociados con el género.
Dentro del metal extremo, Behemoth ha tenido un destacado ascenso desde su disco Demigod que por muchos años ha sido considerado el mejor de su carrera, y después de un ligero estancamiento artístico en su disco anterior The Apostasy, Nergal estaba listo para un cambio y aprovechando su mudanza a una nueva disquera decidió darle un tratamiento de choque a su música y se dispuso a hacer el disco más ambicioso desde el venerado Demigod.
Tal vez para el seguidor más casual, hay pocos cambios y no mucha diferencia entre Evangelion y producciones anteriores, Nergal sigue en su cruzada anticristiana en sus letras y sigue produciendo los rugidos y los riffs mas malignos que puede imaginar, Inferno sigue arrasando de una manera impresionante con el sonido de los blast beats y Orion y Seth siguen teniendo un excelente sonido de complemento para los dos elementos más reconocibles en Behemoth. Seamos honestos, Behemoth sin Nergal rugiendo al micrófono o sin Inferno acribillando el doble bombo no podría ser sinceramente llamado Behemoth. Y afortunadamente Evangelion tiene bastante de ambos para dejar a cualquiera satisfecho y exhausto.
Un análisis mas profundo de Evangelion revela ligeras sutilezas que enriquecen la experiencia del escucha de una manera que pocas bandas con el tiempo que Behemoth tiene de carrera podrían lograr. La producción magistral del disco muestra una banda madura y lista para arrasar cualquier escenario y así lo han hecho desde el año pasado en el Mayhem Festival y este año pueden hacer lo mismo en la fecha del festival Sonisphere en Polonia, donde compartirán escenario con Metallica, Slayer, Megadeth, Anthrax y Mastodon.
Evangelion es un disco que escuché constantemente durante el 2009 y seguramente seguirá siendo tocado bastantes veces durante el 2010 por su extraordinaria calidad, su irrefrenable agresividad y su sorprendentemente controlado y estruendoso salvajismo que pocas producciones del año pueden igualar. Se queda en el segundo lugar de esta lista que pronto llegará a su fin dando inicio tal vez a una lista resumida con los mejores discos que no lograron estar en los 15 lugares que reservé para lo mejor del 2009.
Discos anteriores en la lista:
5. Giant Squid – The Ichthyologist
6. Paradise Lost – Faith Divides Us – Death Unites Us
7. Katatonia – Night is the New Day
8. Nile – Those Whom the Gods Detest
Top Metal 2009: Be’lakor – Stone’s Reach
En mi historia personal, hay un juego de computadora que marcó toda una época de mi vida, ese juego era el Dawn of War. Basado en la mitología creada por Games Workshop para su famoso juego de mesa Warhammer 40000, el juego era una combinación de estrategia y mero salvajismo que alcanzaba su cúspide de entretenimiento mientras se gritaban maldiciones e incoherencias en una LAN Party con los amigos. Entre mis “ejércitos” favoritos dentro del juego se encontraba la Horda del Caos, y pocas cosas eran tan satisfactorias como sacar la super-unidad de este ejército que era el avatar de Khorne, el dios del Caos, representado por el Bloodthirster. Su nombre que no era mencionado en el juego era Be’lakor.
Cuando supe que una banda australiana de Death Metal Melódico había escogido ese nombre y que además tenía un disco que había sido aceptado muy favorablemente por público y crítica la combinación de referencias fue irresistible y me di a la tarea de conseguirlo. La verdad no me encontraba preparado para el impacto que siguió al escucharlo por vez primera.
Sin llegar a los extremos de saturación del Deathcore o el Folk Metal, el Death Metal Melódico definitivamente ha alcanzado un ligero estancamiento artístico que hace difícil distinguir entre los diferentes estilos de las bandas mas conocidas del género como son Arch Enemy, Children of Bodom, o In Flames. A pesar de la mezcla de elementos de otros subgéneros que se dan en estas bandas, pocos esfuerzos de destacarse se ven recompensados por un auténtico sonido novedoso que los separe e identifique como Be’lakor lo ha logrado en apenas el segundo disco de su carrera.
Con fuertes influencias del Metal Progresivo europeo de bandas como Opeth, Be’lakor presenta con Stone’s Reach un muy logrado producto, con una excelente producción que destaca cada elemento de la banda, dejando que poderosos riffs rítmicos y melódicos, y sonidos de piano y sintetizadores se mezclen con una fuerza que pocas producciones se pueden preciar de igualar o superar en impacto emocional y artístico.
El Internet es una gran herramienta de promoción y quizás jamás hubiera sabido de esta banda si no fuera por sitios como metalstorm.ee que lo pusieron al alcance de mi radar al estar lidereando su lista de mejores discos del año 2009 durante varios meses. Pueden escuchar en su perfil de myspace tres de las pistas de este disco, que dudo en calificar como las mejores, porque en conjunto el disco es ejemplarmente sólido y cada una de sus canciones ofrece momentos y paisajes memorables que los tendrán sacudiendo la mata (aunque no la tengan) durante semanas o meses.
Estoy seguro que con una promoción más agresiva Be’lakor podría haber obtenido un mayor reconocimiento comercial ya que el reconocimiento de la crítica fue amplio. Y cada uno de los seguidores del metal que he tenido oportunidad de hacerles escuchar el disco han quedado enganchados desde la primera nota hasta la última. Con largas pistas rayando en un promedio de 8 minutos, con intrincadas estructuras y evocadores paisajes musicales, y con una producción casi perfecta, Be’lakor se cuela con Stone’s Reach al Top 3 de esta lista por mérito propio.
Discos anteriores en la lista
5. Giant Squid – The Ichthyologist
6. Paradise Lost – Faith Divides Us – Death Unites Us
7. Katatonia – Night is the New Day
8. Nile – Those Whom the Gods Detest
Top Metal 2009: Converge – Axe to Fall
Cuando escucho o leo en los medios masivos que el álbum es un ente anacrónico en su camino de salida y que “lo de hoy” para la generación Itunes es el poseer y escuchar solo las canciones que te gustan de tu artista favorito y que el CD es un formato ya obsoleto me hace pensar que a este tipo de gentes no les gusta realmente la música. Sin ir mas lejos, en esta lista se puede ver que muchos de estos discos brillan mucho más al ser escuchados como una unidad y no solamente como una colección de canciones que simplemente por mera coincidencia cronológica se encuentran en el mismo disco.
En pocos discos de este año es tan distinguible esta unificación y consistencia como en Axe to Fall de Converge, considerando que Jane Doe, el disco con el que abrieron el nuevo siglo, es considerado por muchos uno de los mejores de la pasada década, Converge tenía que cumplir con fuertes expectativas de la crítica y sus seguidores. Sin exagerar en lo más mínimo, Converge cumple con un disco excelente que los coloca nuevamente en la cúspide de la escena del Metalcore o Metallic Hardcore para aquellos que no les gusta relacionarlos con el otro término.
La primera parte del disco es tan cohesiva que es difícil considerarla poco más que una sola pista continua de cinco o seis partes/actos, que enfrenta al escucha con una agresividad pocas veces igualada por otros artistas. Con una producción brillante que destaca cada uno de los elementos de su sonido sin perder la aspereza propia de sus influencias Hardcore, Converge logra en Axe to Fall también una progresión en la estructura de sus canciones muy especial que pocas veces es escuchada en el subgénero. Además, su producción es muy lograda sin restarle honestidad a su sonido, lo cual por sí mismo es un gran logro.
Musicalmente, Converge logra superarse a si mismo de una manera que sorprende hasta los más antiguos seguidores de la banda, cada instrumento de esta banda de cuatro elementos denota virtuosismo y una gran variedad melódica y rítmica que se acentúa al acercarse el final del disco con participaciones de un ejército de artistas invitados de bandas tan variadas como Genghis Tron, Neurosis, Cave In, Disfear y 108. Cerrando el disco se obtienen los momentos de mayor descanso, pero siendo también los más evocadores probablemente de su carrera, con complejas texturas y estructuras musicales que desgarran e inquietan al escucha, y lo transportan a los paisajes musicales más memorables del álbum.
Si hiciéramos caso de lo que los medios nos dicen sobre la obsolescencia del álbum, y peor aún, si los mismos artistas hicieran caso de esa basura de argumento, probablemente nos perderíamos de momentos musicales como Axe to Fall, momentos que redefinen y moldean a su audiencia como pocos. Converge logra cerrar la década con dos de las mejores producciones dentro del metal en lo que va de este nuevo siglo, y que seguramente marcarán la pauta para el resto del subgénero en la década por venir.
Discos anteriores en la lista
5. Giant Squid – The Ichthyologist
6. Paradise Lost – Faith Divides Us – Death Unites Us
7. Katatonia – Night is the New Day
8. Nile – Those Whom the Gods Detest
Top Metal 2009: Giant Squid – The Ichthyologist
El metal se ha vuelto a veces tan difícil de definir y categorizar como muchos otros géneros “sombrilla” que cubren una infinidad de subgéneros que a veces son creados únicamente para mantener el sentido entre todos los diferentes estilos de música que añaden su propio twist artìstico para destacarse entre los demás grupos que compiten por la atención del escucha.
Giant Squid tomó a la escena metalera por sorpresa con su disco estreno Metridium Field, siendo una banda independiente lanzaron este disco con una gran influencia post-metal con elementos de stoner rock y un ambiente lóbrego propio del Doom, y que fue aclamado por crítica y por el reducido público que logró hacerse del mismo. Gracias a esto obtuvieron un contrato de distribución mayor, lo cual hizo que Metridium Fields (si, le cambiaron el nombre) llegara a más gente.
Gran parte del sonido único de Giant Squid se deriva del talento de Aaron Gregory, y en The Ichthyologist se nota el peso de los grandes cambios que ha habido en la banda, la salida de su esposa de la banda ha sido uno de ellos, la muerte de su publicista y promotor principal ha sido otra, su mudanza a la reñida escena de San Franciso ha sido aún otro cambio más, finalmente todo esto derivó en buscar un nuevo contrato de distribución para su nuevo disco, que deciden lanzar independientemente en un primer tiraje limitado de 1000 unidades.
Aaron Gregory presenta en la historia detras del concepto del disco una gran novela gráfica (que desafortunadamente sólo fue distribuida con el tiraje independiente del disco) que habla de pérdida personal y de cómo lidiamos con la tragedia. Aaron Gregory entonces para ilustrar musicalmente esta historia lleva a la banda en un viaje inspirado con su obsesión personal con el mar y su influencia en nuestras vidas.
Además de los cambios de alineación que los llevaron a conseguir nuevo baterista y la adición de la talentosa violonchelista Jackie Perez Gratz, proveniente de bandas tan importantes como Neurosis y Grayceon; una gran cantidad de artistas invitados se agregan al sonido complejo y ambicioso de The Ichthyologist que van desde flautas y oboes hasta la poderosa y única voz de Anneke Van-Giersbergen. Todo lo cual lo vuelve un disco bastante extraño de escuchar para cualquier metalero que piense que su música sólo es buena si es brutal y hace sangrar los oídos. Sin embargo, a pesar de tener un sonido marginalmente metalero, Giant Squid logra mantener la atención del escucha a pesar de su complicado concepto general. Talento que les ha ganado un nuevo contrato de distribución que permitirá a más gente escuchar uno de los mejores discos del año.
Discos anteriores en la lista:
6. Paradise Lost – Faith Divides Us – Death Unites Us
7. Katatonia – Night is the New Day
8. Nile – Those Whom the Gods Detest
Top Metal 2009: Paradise Lost – Faith Divides Us – Death Unites Us
Pocas carreras musicales dentro del Metal han sido tan largas como la de Paradise Lost. Con 21 años a cuestas, esta banda parece haber tocado una buena cantidad de géneros, e incluso han sido considerados unos de los principales instigadores y pioneros en dos subgéneros, e incluso tuvieron una etapa reciente donde producían música con más relación con el Rock Pop que con cualquier estilo de Metal. Comparados con otras bandas de la isla, no se puede decir que sean tan conocidos como los británicos de My Dying Bride o Anathema, sin embargo han mantenido una carrera suficientemente constante al menos en lo que se refiere a número de producciones. Faith Divides Us – Death Unites Us es su duodécimo disco de larga duración, donde parecen condensar todos estos estilos e influencias de su carrera en un paquete muy sólido y homogéneo, y además lo logran hacer de una manera sorprendentemente natural y pulcra, habilidad que únicamente puedo atribuir a la vasta experiencia musical que el grupo tiene.
Esto significa que también encontrarán algunos elementos pop en Faith Divides Us -… sin embargo no son tan predominantes como en trabajos anteriores. De hecho los coros aun son suficientemente destacados en algunas canciones como para hacerlas relativamente memorables, pero mucho más predominante aún es la melodía, dominada por los sombríos acordes de guitarra que perduran a lo largo de prácticamente todo el disco. Todo esto le brinda una calidad extra a esta producción que en conjunto presenta un paquete bastante memorable.
De manera similar a Katatonia, muchos podrían haber dado por descontado que la banda había llegado a un bache artístico, a pesar de que su disco anterior In Requiem había demostrado un intento de regresar a sus raíces, pocas bandas logran esta meta (te estoy viendo, Metallica) sin sonar anticuadas, irrelevantes y plagadas de refritos de viejas glorias. Sin embargo, también de una manera similar a Katatonia, han logrado callar y sorprender a la mayoría de la crítica, con un disco sorpresivamente actual y capaz de inspirar una gran respuesta emocional en casi todas sus pistas. Faith Divides Us – … se cuela al sexto lugar de esta lista, no por mucho sobre el de Katatonia, y es que en calidad artística, ambos discos tienen grandes momentos que seguramente me harán considerarlos de nuevo en la lista de lo mejor de la década.
Discos anteriores en la lista:
7. Katatonia – Night is the New Day
8. Nile – Those Whom the Gods Detest
Top Metal 2009: Katatonia – Night is the New Day
Mientras algunas bandas experimentan con diferentes sonidos por aburrimiento, deseo de no ser encasillados, o por llamarse de “vanguardia”, otras lo hacen por vocación y en ocasiones por supervivencia. Por alla de los 90′s, cuando su vocalista Jonas Renske perdió la habilidad de entonar adecuadamente los death growls típicos del doom metal por el que eran más conocidos en aquel entonces, pocos imaginaban que Katatonia cambiaría su estilo para adaptarlo a la “nueva” voz de Renske. Tampoco es que haya sido un cambio súbito, ya que aprovechando la amistad con su compatriota y leyenda Mikael Åkerfeldt de Opeth, lo tuvieron de vocalista invitado en un par de discos, en una relación artística que se ha extendido desde aquellos días hasta hoy, trabajando juntos en varios proyectos incluyendo la banda de Death Metal puramente brutal Bloodbath.
Night is the New Day refleja esa retroalimentación como ningún otro disco de Katatonia. En algunos momentos del disco uno siente fuertes reminiscencias del estilo progresivo de Opeth, pero son breves destellos que rápidamente dan paso al sonido más característico de la banda. El cual debe mucho a la presencia vocal de Jonas Renkse, con su ahora bastante bien aceptada transición al estilo de vocales limpias y un estilo mas inclinado a un hard rock melancólico y un tanto menos metalero, que en algunas ocasiones ha llevado a algunos a clasificar a la banda como Rock Depresivo. Pero una clasificación así deja de lado los elementos de Doom que demuestran su veteranía en el subgénero y que los ha mantenido dentro del radar de los fans del metal más extremo. Katatonia puede preciarse de tener un sonido bastante distintivo que es capaz de ser bastante accesible en sus partes mas melódicas sin perder la aspereza de algunas de las texturas mas típicas del metal.
Después de Viva Emptiness y The Great Cold Distance, que a pesar de ser laureados por crítica y público, muchos se llegaron a preguntar si acaso la banda estaba en una sequía artística, tal vez habiendo llegado al límite de su carrera que ya abarcaba dos décadas. Y es que en esta época de gratificación instantánea, esperar más de dos años por un nuevo disco ya se vuelve preocupante para muchos. Afortunadamente, Night is the New Day comprueba que han llegado a su punto más maduro como banda, llevando ese estilo tan dinámico a nuevos extremos que incluso por momentos nos hacen preguntar como pudieron haber crecido tanto de un disco a otro.
Discos anteriores en la lista:
8. Nile – Those Whom the Gods Detest
Top Metal 2009: Nile – Those Whom The Gods Detest
Cuando se trata de Metal extremo, pocos nombres pueden inspirar el respeto que provoca la banda Nile. No es raro escuchar ser mencionados por seguidores con un fervor casi religioso. Y en su carrera han logrado ser suficientemente consistentes en la calidad de sus producciones para ser puestos en un pedestal bastante alto. Su producción anterior Ithyphallic fue un disco que provocó bastante división en crítica y seguidores, para algunos considerado un disco sólido y de gran calidad y para otros la muestra de que tal vez Nile había llegado al límite artístico de su carrera con el disco antepasado Annihilation of the Wicked. Está un tanto de más decir que la nueva producción de Nile para este año tenía bastantes dudas que resolver y expectativas que cumplir. Y no es difícil apreciar que han respondido a todas las especulaciones de la manera mas brutal y directa que podrían hacer.
Nile demuestra con Those Whom The Gods Detest que después de 14 años de carrera, no hay muchos límites que imponer a lo que este grupo pueda lograr. Es posible encontrar en este disco algunos de los mejores momentos y elementos de la carrera pasada de Nile siendo llevados un poco más allá, es un disco un poco más pesado, un poco más urgente y demandante de la atención del escucha, un poco más inmenso en su sonido y escala. Y cuando hablamos de Nile, decir que la banda va tan sólo un poco más allá de lo logrado en el pasado, es una medida que en escala relativa sería un crecimiento inmenso para cualquier otra banda.
La maestría de Karl Sanders y Dallas Toler-Wade es exhibida de manera casi pornográfica. La producción también destaca el furioso trabajo de batería de George Kolias que resulta imposible de duplicar para la mayoría de los seres humanos. No hay gran desvío de los temas líricos de sus temas, pero no es una sorpresa para ningún seguidor de la banda. Considerando que la historia del antiguo Egipto, que es la principal fuente de inspiración del grupo, abarca mas de 3000 años, es difícil imaginar que sea un tema que pueda ser agotado en un sólo disco. O en los seis discos de larga duración que ya tienen bajo el brazo.
Musicalmente, Those Whom The Gods Detest tiene suficiente variedad de texturas para mantener entretenido al más exigente. Sumado a la impresionante brutalidad técnica y a la mezcla instrumental del medio oriente, Nile no deja de proveer momentos de genuino asombro ante la inquebrantable energía que transmiten con cada acorde y blast beat, y tampoco se restringen de proveer suficientes pasajes ambientales entre la brutalidad para llevarnos por momentos a viajar en espacio y tiempo a codearnos con algún faraón.
Puedo imaginar el furioso debate que se está dando entre seguidores de la banda de todos tipos, viejos y nuevos, sobre si acaso Those Whom The Gods Detest es el mejor disco en la carrera de Nile, y me es difícil encontrar argumentos para negarlo. Aunque aún Annihilation of the Wicked permanece como un clásico por derecho propio, no creo poder escoger un favorito entre los dos en estos momentos. Seguramente regresaré a este punto en la futura lista de lo mejor de la década.
Discos anteriores en la lista:
Top Metal 2009: Arkona – Goi, Rode, Goi!
Por alguna razón que dejaré para el análisis de mercadólogos, el Folk Metal y sus variantes son sorprendentemente populares en nuestro país. Considerando que solemos seguir las tendencias del vecino país del norte en muchos otros géneros musicales, metaleros o no, no podemos realmente argumentar que ocurre lo mismo en este caso, porque estos grupos no han obtenido la misma popularidad en EEUU que la que han recibido en Europa. De hecho, es contrastante la situación, ya que los subgéneros como Metalcore y Deathcore no han tenido aquí el mismo impacto que han tenido arriba del río Bravo. Perdonando el cliché, tal pareciera que a nosotros nos gusta nuestro metal bien europeo y entre más acordeones tenga, mejor.
Tal vez la barrera idiomática sea un factor importante, considerando que la mayoría de estas bandas prefieren cantar en su idioma nativo, o incluso en varios idiomas diferentes. Podemos mencionar a Haggard por ejemplo, que a veces en una misma canción puede decidir usar alemán, latín e inglés. Si pudiéramos mencionar otro cliché, tal vez aquí estamos acostumbrados a tal barrera idiomática y por lo mismo no consideramos tan necesario comprender las letras al 100% para poder disfrutar de buena música.
De manera semejante a como en EEUU el mercado se ha visto sobresaturado de bandas de “-core”, o incluso de bandas de Thrash-Revival, en Europa el mercado se ha visto también inundado de bastantes bandas de Folk Metal. Destacarse entre nombres establecidos como Finntroll, Moonsorrow, el mismo Haggard, Eluveitie, Ensiferum, Primordial y una buena cantidad de otras bandas menos populares no es una tarea sencilla. Y sin embargo, Arkona ha logrado imponer su sello particular de Folk Metal con bastante éxito.
Arkona es una banda rusa que logró bastante reconocimiento del público y prensa desde su disco anterior Ot Serdca K Nebu, pero en lo que va de la década han sido bastante prolíficos y han lanzado seis LP’s y un par de DVD’s llenos de lo que ellos mismos califican de Pagan Metal. Y es que la banda nació por allá del 2001 cuando los miembros de una sociedad pagana Maria “Scream” Arhipova (vocalista) y Alexander “Warlock” Korolyov (batería) deciden hacer una banda para celebrar su gusto por sus raíces y cultura eslava.
Comparado con su producción anterior, Goi, Rode, Goi! parece ser un disco más directo y tal vez un poco más accesible para el publico en general, ya que reducen bastante las influencias Death y Black de su sonido, reduciendo con ello también la seriedad general de la música de este disco, y por momentos siendo bastante reminiscente de actos más alegres y desenfadados como Korpiklaani. Sin embargo, el disco aún conserva bastante de la agresividad y la intensidad del Black que contrastan de manera bastante efectiva con los cambios vocales de Maria “Scream”, que demuestra un impresionante rango vocal que cambia con sorprendente agilidad entre los death growls y el sonido vocal limpio de la misma manera en que los músicos cambian entre los pasajes melódicos e instrumentales y los fuertes riffs eléctricos, que sumados a la instrumentación tradicional eslava realmente transporta al escucha a otra época y tierra.
Y es que el dinamismo sonoro de Goi, Rode, Goi! es un auténtico viaje y homenaje que artísticamente tiene poco o nada que pedirle a las mejores producciones del año, y demuestran que con una gran intensidad emocional no es necesario entender hasta el último detalle de este trabajo artístico para comprenderlo a un nivel anímico bastante primigenio. Arkona logra con este disco ser la única banda de Folk Metal en esta lista, y no por falta de producciones destacadas de nombres importantes en el subgénero, sino por una producción de gran calidad que seguramente los pondrá en el futuro cercano a un mismo nivel de popularidad de los nombres más conocidos dentro de todo el Metal y no únicamente del Folk.
Discos anteriores en la lista
13. Coalesce – Ox
Top Metal 2009: Baroness – Blue Record
Baroness ha sido comparado con Mastodon más de una vez, no es raro considerando que ambas bandas tienen varias cosas en común, ambas son del estado de Georgia (Mastodon es proveniente de Atlanta y Baroness de Savanah), ambas tienen los elementos que se fusionan en el Sludge Metal sureño y esa fuerte influencia Progresiva que tanto ha invadido la escena norteamericana, y ambas hacen música increíble.
Baroness está también probando las mieles del éxito con Blue Record, uno de los discos más anticipados del año, y realmente estos músicos entregan el paquete con moño y tarjeta. Este disco será calificado por muchos como el mejor del año, y no puedo culparlos. La producción es impecable, las canciones tienen estructura sólida y sin desperdicio, sacando el máximo provecho de cada uno de los 45 minutos que más o menos dura este disco, las melodías son variadas, las letras (a las que les presté atención como a pocas) son propiamente arcanas y profundas y las vocalizaciones son adecuadamente fuertes y sin ser sobre-producidas. Y si necesitan que lo diga más claramente: Blue Record es definitivamente mejor que Crack the Skye, y por bastante.
Baroness ha logrado con Blue Record quitarse la marca de Mastodon y espero que para siempre. Las comparaciones, a pesar de la mayoría fueron hechas de manera favorable, creo que eran injustas, y esta banda demuestra que tiene tanto o más que ofrecer a la escena que ser simplemente una banda de Sludge sureño más. En apenas su segundo disco de larga duración y a 5 años de haber sido oficialmente creada como banda, Baroness demuestra una madurez artística y técnica que otras bandas tardan toda una carrera de décadas en alcanzar. Si una última comparación deba de hacerse, será la del rápido ascenso de popularidad que Baroness tendrá después de Blue Record, no muy diferente a lo que fue Mastodon después de Leviathan. Este disco será la marca que defina el antes y el después de su carrera, y quizás eso sea algo arriesgado de asegurar siendo apenas su segundo LP, pero así de bueno es.
No dudo que en varias listas de lo mejor de la década (tal vez incluso la mía) Baroness de nuevo aparecerá, ya sea con el Red Record o con este Blue Record. La verdad aún después de haber oído varias veces ambos discos, en lo personal aún no encuentro un claro favorito entre ellos. Cada uno tiene su propio encanto y atractivo. Seguramente es un cliché que se oye de aquellos que dicen estar enamorados de dos parejas a la vez, pero no puedo evitarlo, la mezcla de fuerza y fineza que Baroness imprime en ambos discos es un producto demasiado sexy como para ignorarlo en cualquiera de sus coloridas presentaciones. Al definir lo mejor de la década, mucha de mi calificación dependerá de la resistencia a la prueba del tiempo, y Baroness promete bastante longevidad en ambas producciones, aún más que algunas producciones que puedan estar en esta lista arriba del Blue Record.
P.D. Blue Record gana sin ninguna duda mi premio a la mejor portada del año. Me hace sentir completamente envidioso del talento artístico general de John Baizley, guitarrísta, vocalista e ilustrador oficial de la banda.
Discos anteriores en la lista:
13. Coalesce – Ox



