Reseña: VHOL – VHOL

 

VHOL coverNo hay que pensar demasiado para imaginarse el sonido de VHOL, si hay diseños ganadores de portadas dentro del metal extremo, el de este disco seguro se podría llevar las palmas del año o hasta de la década con su acertada representación visual:  con una paleta auditiva básica, casi monocromática, pero de diseño y estructura complejos, el sonido de VHOL hiere con las agudas espinas de sus riffs al escucha y a su vez lo cura con sus psicodélicas y astrales melodías.

Una de las fuerzas creativas más potentes del metal está en San Francisco, su nombre es John Cobbet, y su trabajo ha sido parte de bandas como Slough Feg, Ludicra, Hammers of Misfortune, Amber Asylum y GWAR. En lo personal, cuando este hombre anuncia un nuevo proyecto, sé que es algo a lo que hay que prestar *mucha* atención. Una vez que rompió mi corazón con la disolución de Ludicra, esperaba que su promesa de crear una nueva banda para darle salida a esa parte más agresiva de su creatividad fuera cierta. Lo que no esperaba era que reclutara a la monolítica presencia de Mike Scheidt de la casi mítica banda de Doom/Sludge llamada YOB. La presencia de Aesop Dekker y Sigrid Sheie no era tan rara, sin embargo, gracias a que habían trabajado previamente con Cobbet en Ludicra y Hammers of Misfortune respectivamente.

Como ya había mencionado en alguna otra reseña, la etiqueta de supergrupo es algo que puede añadirle peso indeseado a cualquier nuevo proyecto, nadie estaría deseoso de tener que cumplir con las expectativas naturalmente superlativas que este término te impone, pero cuando estos nombres son mencionados, las expectativas se van al cielo, con o sin el término de supergrupo asignado a este proyecto.

Muchos, como yo, tal vez hubiéramos estado completamente satisfechos con un renacimiento de Ludicra en algún punto. Debo admitir que lo que ha logrado VHOL es mejor aún que esto. Con influencias de infinidad de estilos, VHOL somete al escucha a un vertiginoso recorrido que esta lleno de exaltación y lisonja al Heavy Metal en su conjunto, con galanteos al Thrash, La Nueva Ola, el Hardcore Punk y subgéneros más extremos como el Death y el Black asomándose por momentos, si tan sólo para recordarnos que tanto ha recorrido el género desde sus orígenes y que tan lejos ha llegado en su evolución.

El instinto musical de este conjunto brilla por momentos de una manera tan extrema que es difícil de seguir y digerir en una sola sesión. Si algo se puede decir de este disco es que esta lleno de sorpresivas ejecuciones, desde el variado trabajo vocal de Scheidt, la alucinante mezcla de estilos de Cobbet, el enriquecido tono y gran musicalidad del bajo de Sheie y el casi desenfrenado salvajismo de Dekker. Es un gran testamento a la experiencia de cada individuo de este grupo y el gran archivo musical que hay en cada cabeza de VHOL que hayan logrado presentar un producto tan pulido sin sentirse pretencioso y obtienen una originalidad a la que muchos aspiran sin lograr la eficacia y plenitud que alcanzan en los 47 minutos de este álbum.

Tal vez es posible imaginar a las diversas personalidades de este grupo simplemente tomando una profunda bocanada de aire y lanzándose al vacío sin saber a ciencia cierta dónde iban a parar, pero dispuestos al 100% para disfrutar este viaje. Sin ser un accidente afortunado, sino un delicado y fino diseño, pero fuerte e impactante como pocos, es seguro que el resultado fue tan complaciente para ellos mismos que de hecho ya se habla de estar preparando su próximo material, lo cual en mi opinión sólo puede beneficiarnos a todos los admiradores de la música pesada.