Diablo Swing Orchestra – Pandora’s Piñata Tour (Circo Volador, México D.F., 1o. de Junio del 2012)

Pocas bandas en mi gusto son capaces de hacerme olvidar dos horas en el tráfico por la pura promesa de escucharlos en vivo. En una noche que fácilmente pudo haberse convertido en un fracasado intento de salir de la rutina citadina, Diablo Swing Orchestra fue capaz por sí sola de llenarla de una magia musical de las que pocas veces he sido testigo. Con el apego que estos suecos tienen por nuestro país, hicieron evidente en esa noche que su afinidad por nuestra idiosincrasia es tan importante para ellos como para su música. Gracias a esto DSO se ha vuelto una de las bandas más apreciadas actualmente por casi todos aquellos que han tenido un contacto con su música. Esta misma afinidad les ha dado parte de la originalidad que ha vuelto su concepto uno de los más innovadores dentro del metal en tiempos recientes. Y es el conjunto de todo esto lo que hizo de este concierto uno de los mejores que me ha tocado vivir en mucho tiempo.

En un día que vió tormentas eléctricas, tolvaneras y granizo, tráfico intenso, marchas, mitines, y hasta suicidios en el metro, durante poco más de hora y media DSO brindó excelente música y una pasión por la mexicanidad con una honestidad y calidez que podrían considerarse extraños al provenir de un pais tan lejano como Suecia, pero fue gracias a ello que logró dominar la voluntad del público del Circo Volador. Si bien no fue lleno total, la gente demostró una energía que rivaliza con noches donde lo he visto lleno hasta el último asiento y partes de las escaleras.

Una travesía inusual me hizo llegar al Circo Volador en los mismos instantes en que se escuchaban los primeros acordes de Guerilla Laments, una de las mejores pistas del nuevo y extraordinario álbum Pandora’s Piñata, que con apenas un par de semanas de haber sido lanzado al mercado, ha logrado obtener alabanzas casi unánimes. Con unas letras inquietantemente relevantes en el clima político de la nación, probablemente no podrían haber escogido mejor canción para iniciar la velada y prender al público en cuestión de instantes.

Y es que si el nombre del nuevo disco y los elementos musicales no hacen obvia la influencia que nuestro país y su cultura tienen en el concepto de DSO, la función del pasado viernes dejó claro para todos los asistentes que nuestro país y su público inspiran a la banda como pocos lugares. DSO ha integrado en su sonido tantos ritmos e influencias geográficas y culturales que van desde el tango argentino hasta las música folclórica rusa, pasando por el sonido de los instrumentos de viento típicos del mariachi, la ópera y la música de cámara, los soundtracks, diversas variedades de música electrónica, y las grandes bandas y orquestas del siglo pasado. Todo se conjunta con una facilidad que sólo puede explicarse con un gran talento y conocimiento musical (y algo de locura) que se refleja en todas las pistas que han lanzado al público hasta la fecha.

No pasó mucho tiempo despues de interpretar su éxito A Rancid Romance del genial Sing-Along Songs for the Damned & Delirious, cuando mencionaron aquella petición en línea que los inspiro a visitar nuestro país por primera vez. Con este concierto y el que realizaron el siguiente sábado declararon con bastante orgullo que serían un total de 6 presentaciones en México, más de las que han hecho en su natal Suecia. Cortas intervenciones entre canciones y un ritmo casi frenético llevó a la corta duración de el evento, pero a pesar de ello pudieron tocar una adecuada y balanceada selección de canciones, entre grandes éxitos pasados como Heroines e Infralove, mezclados con nuevas pistas que prometen quedarse en el gusto de sus admiradores como Kevlar Sweethearts y Voodoo Mon Amour.

Al finalizar el concierto con Balrog Boogie, la canción que abrió su primer disco y que inició su vertiginosa carrera hacia el éxito, todo parecía indicar que era el final de la noche, pero el público en su ensordecedor griterío tenía otra idea. Encendido como lo he visto pocas veces, casi todo el Circo Volador se mantuvo en su lugar durante quizás poco más de 5 minutos, pero ese periodo pareció prolongarse por una eternidad, con la ansiedad de presenciar un poco más del talento de esta banda. Y finalmente aparecieron de nuevo, en un encore que claramente no fue ensayado, ya que tocaron por segunda ocasión en la noche A Tap Dancer’s Dilemma, Diablo Swing Orchestra dio todo lo que le quedaba de energía en el escenario para agradecer como sólo ellos saben, a nuestra gente que tuvo una entrega como pocas veces me ha tocado presenciar. Fue casi surrealista este evento, ver a una banda que ha tomado elementos de nuestra música y los ha mezclado con infinidad de otros de una manera tan magistral y sincera que es imposible no apreciar con admiración, de un lugar y una cultura tan lejanas, pero que nos hace agradecer quizás al menos por hora y media esta sociedad globalizada.

  • Diaboliquin

    Gran reseña, a DSO no los conocía hasta hace unas semanas que los pusieron en cierto programa del geénero obscuro que suelo escuchar. Muy buena banda.

    Saludos

    • http://www.metalvortex.net/ [HKK] Hell³

      Gracias por la visita :)