El metal se ha vuelto a veces tan difícil de definir y categorizar como muchos otros géneros “sombrilla” que cubren una infinidad de subgéneros que a veces son creados únicamente para mantener el sentido entre todos los diferentes estilos de música que añaden su propio twist artìstico para destacarse entre los demás grupos que compiten por la atención del escucha.
Giant Squid tomó a la escena metalera por sorpresa con su disco estreno Metridium Field, siendo una banda independiente lanzaron este disco con una gran influencia post-metal con elementos de stoner rock y un ambiente lóbrego propio del Doom, y que fue aclamado por crítica y por el reducido público que logró hacerse del mismo. Gracias a esto obtuvieron un contrato de distribución mayor, lo cual hizo que Metridium Fields (si, le cambiaron el nombre) llegara a más gente.
Gran parte del sonido único de Giant Squid se deriva del talento de Aaron Gregory, y en The Ichthyologist se nota el peso de los grandes cambios que ha habido en la banda, la salida de su esposa de la banda ha sido uno de ellos, la muerte de su publicista y promotor principal ha sido otra, su mudanza a la reñida escena de San Franciso ha sido aún otro cambio más, finalmente todo esto derivó en buscar un nuevo contrato de distribución para su nuevo disco, que deciden lanzar independientemente en un primer tiraje limitado de 1000 unidades.
Aaron Gregory presenta en la historia detras del concepto del disco una gran novela gráfica (que desafortunadamente sólo fue distribuida con el tiraje independiente del disco) que habla de pérdida personal y de cómo lidiamos con la tragedia. Aaron Gregory entonces para ilustrar musicalmente esta historia lleva a la banda en un viaje inspirado con su obsesión personal con el mar y su influencia en nuestras vidas.
Además de los cambios de alineación que los llevaron a conseguir nuevo baterista y la adición de la talentosa violonchelista Jackie Perez Gratz, proveniente de bandas tan importantes como Neurosis y Grayceon; una gran cantidad de artistas invitados se agregan al sonido complejo y ambicioso de The Ichthyologist que van desde flautas y oboes hasta la poderosa y única voz de Anneke Van-Giersbergen. Todo lo cual lo vuelve un disco bastante extraño de escuchar para cualquier metalero que piense que su música sólo es buena si es brutal y hace sangrar los oídos. Sin embargo, a pesar de tener un sonido marginalmente metalero, Giant Squid logra mantener la atención del escucha a pesar de su complicado concepto general. Talento que les ha ganado un nuevo contrato de distribución que permitirá a más gente escuchar uno de los mejores discos del año.
Discos anteriores en la lista:
6. Paradise Lost – Faith Divides Us – Death Unites Us
7. Katatonia – Night is the New Day
8. Nile – Those Whom the Gods Detest

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