Con cada nuevo álbum, Anathema hace más difícil justificar su presencia en un sitio dedicado al metal, no tengo ningún problema en hablar sobre música de calidad, y menos con la consistencia que ha demostrado este grupo a lo largo de su carrera, pero tienen más de 15 años que comenzaron su transición hacia el rock más atmosférico y progresivo que ha consolidado su carrera ya muy lejos de sus inicios como una banda de Doom metal mas clásico, dejando su relación con el metal en un nivel marginal a lo mucho.
Sin embargo, no es difícil encontrar a varios grupos modernos de rock progresivo bien establecidos dentro del gusto general de muchos metaleros, nombres como Tool, Porcupine Tree, The Mars Volta y Coheed & Cambria pueden ser relativamente fáciles de localizar en muchas colecciones que incluyan nombres como Opeth, Agalloch o Meshuggah. El rock progresivo se ha mantenido como una influencia e inspiración del metal desde sus mismos orígenes, además de los artistas mencionados que incluyen claros elementos y estructuras melódicas del rock progresivo en su metal, muchos elementos menos obvios y más subjetivos son compartidos por ambos géneros, estructuras complejas y paisajes épicos o bucólicos no son raros de encontrar en ambos géneros. Y en ambos ha habido gran retroalimentación que invita a muchos seguidores de cualquiera de los dos a experimentar un poco en la a veces ardua tarea de ampliar sus gustos y horizontes musicales.

Advertencia: La siguiente pared de texto es un relato bastante extenso de mi experiencia personal en ambas fechas. 





